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24 de septiembre de 2026

Un solo buscador para el catálogo, el archivo y la biblioteca digital

Un solo buscador para el catálogo, el archivo y la biblioteca digital

Muchas bibliotecas patrimoniales tienen tres puertas: el catálogo, el archivo y la biblioteca digital, cada una en su aplicación (por ejemplo, Koha, AtoM y Omeka). Quien busca tiene que saber en cuál mirar y repetir la búsqueda tres veces. Hemos unido las tres en un punto único de consulta: la caja de búsqueda del propio Koha. Koha recoge el archivo y la biblioteca digital por OAI-PMH y los indexa junto al catálogo. Lo hemos probado con los registros reales de una biblioteca patrimonial, en una instalación de prueba: casi 63.000 registros nuevos en el mismo OPAC, sin montar ningún portal adicional.

Cómo funciona

Koha trae de serie un cliente OAI-PMH: se le da la dirección de un repositorio y él pide los registros, los convierte a MARC21 y los da de alta en el catálogo. Con una cosecha programada, vuelve cada cierto tiempo a por lo nuevo y lo modificado. El archivo y la biblioteca digital se siguen catalogando donde siempre; Koha solo los lee.

Archivo AtoM · Dublin Core Biblioteca digital Omeka · formato completo Catálogo propio OAI-PMH Koha cliente OAI-PMH + conversión a MARC21 Un solo OPAC una caja de búsqueda filtros: cosechado y fondo portada y enlace al original ArchivoAtoM Bibl. digitalOmeka OAI-PMH Kohacliente OAI-PMH + MARC21 Catálogo propio Un solo OPAC una caja de búsqueda filtros: cosechado y fondo portada y enlace al original

El archivo y la biblioteca digital publican por OAI-PMH; Koha los recoge y los pone al lado de su propio catálogo.

+14.000registros del archivo (AtoM)
+48.000registros de la biblioteca digital (Omeka)
0registros con error en la carga completa

Los metadatos llegan con su detalle, no reducidos a Dublin Core

La conexión OAI-PMH estándar trabaja con Dublin Core simple: quince elementos. Un repositorio como Omeka tiene mucho más: técnica, medidas, firma e inscripciones, localización del original, transcripción, titular de los derechos, fondo al que pertenece, ficheros… El conector estándar lo dejaba por el camino. Por eso hemos escrito una conversión para cada origen y, cuando el repositorio publica un formato más rico, cosechamos ese formato. En Omeka, los 84 elementos con datos que hemos medido encuentran todos su campo MARC21.

Una pintura al óleo31 datos en origen. El conector estándar dejaba 7 campos, sin fecha ni medidas, y la presentaba como un texto. Ahora son 33: técnica y medidas en el 300, firma e inscripciones en notas, fecha normalizada y la imagen como portada.
Un documental de 193932 datos en origen, 7 campos con el conector estándar. Ahora, 33: duración, metraje, soporte y sonido, resumen, lugares y el fondo audiovisual al que pertenece.
Una carta del archivoEl enlace de AtoM acababa en una nota, y el campo del enlace solo tenía el código de la unidad («2»), que no abría nada. Ahora el OPAC muestra un enlace al documento en línea que abre su ficha en el archivo.

Además, todo lo cosechado se normaliza para que el catálogo lo pueda usar: tipo de material real (fotografía, cartel, grabación sonora, cine, documento de archivo), fecha normalizada para acotar y ordenar por año, materias buscables, personas y entidades como puntos de acceso, y el fondo o la colección como serie. Los datos de gestión interna del repositorio (quién hizo la ficha, la ubicación o la valoración de una obra) se guardan en campos que el OPAC público no muestra, ni en la ficha ni en la vista MARC; la biblioteca también puede decidir no traerlos.

Qué gana la biblioteca

  • Sin segundo portal. No hay que instalar, mantener ni actualizar otra aplicación de búsqueda: el punto único de consulta es el OPAC que ya tiene, con su diseño.
  • Sin modificar el código de Koha. Se usa el cliente OAI-PMH que Koha trae de serie, y la conversión vive en hojas de estilo XSLT fuera de la aplicación. Para el formato completo de Omeka hace falta, además, ampliar la lista de formatos admitidos y un pequeño módulo que solo se carga durante la cosecha: dos piezas que revisamos en cada actualización.
  • Sin catalogar dos veces. Cada fondo se sigue describiendo en su herramienta, y una cosecha programada trae a Koha lo nuevo y lo modificado. Las bajas, como estos repositorios no las publican por OAI-PMH, se concilian aparte.
  • El catálogo propio, en orden. Lo cosechado va marcado y sin ejemplares: no infla el inventario ni las estadísticas de préstamo, y se puede localizar o retirar de una vez.

Qué gana el usuario

  • Una sola búsqueda. Libros, documentos de archivo, fotografías, carteles o grabaciones aparecen en la misma lista de resultados.
  • Filtrar lo cosechado y por fondo. Una faceta separa el archivo y la biblioteca digital del catálogo, y otra acota por fondo o colección.
  • Ver y abrir. Los registros de la biblioteca digital que tienen imagen la traen como portada, y todo lo cosechado enlaza con su ficha en el repositorio de origen. Donde no hay ejemplar, la disponibilidad lo dice: «Acceso al documento en línea», o el texto que elija la biblioteca.

Lo que no llega en el bloque de metadatos de OAI-PMH no se puede traer por esta vía. En este caso, AtoM publica una miniatura, pero en una parte de la respuesta que el cliente OAI-PMH de Koha no lee: por ahora, sus registros llegan con el enlace y sin portada. Las dos facetas, la que separa lo cosechado y la de fondo, ya funcionan con Zebra, el motor de la prueba; con Elasticsearch se configuran con más libertad, y es lo que recomendamos.

¿Tiene su archivo o su biblioteca digital fuera de Koha?

Lo hemos hecho con AtoM y Omeka. Otros repositorios que publiquen OAI-PMH, como DSpace, se pueden sumar por la misma vía después de escribir y probar su conversión. Le preparamos una prueba con sus propios registros. Escríbanos a info@orex.es.

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