Tu Koha funcionando, y tú sin saber que existe un servidor
Infraestructura, actualizaciones, copias y vigilancia a nuestro cargo. Una biblioteca no debería necesitar un informático para tener un catálogo.
Qué incluye, sin letra pequeña
La infraestructura se ubica en tu país o el más cercano: por latencia, y porque la ley de protección de datos que debe aplicarse es la tuya.
Nos encargamos del salto de versión, con ensayo previo en un sistema de pruebas. Tú decides cuándo, nosotros que salga bien.
Emisión y renovación automáticas, sin coste y sin que nadie tenga que acordarse.
Cifradas, con triple redundancia y en localizaciones distintas. Si lo pides, además una copia diaria en el centro de datos de tu propia institución.
Un panel comprueba cada día que han llegado y avisa si una instalación lleva días sin subir. Una copia que nadie mira es una suposición, no una copia.
Servicios, disco, memoria, inodos y tiempos de respuesta. Muchas incidencias se resuelven antes de que la biblioteca las note.
Disponibilidad del 99,9 %, y qué significa
El 99,9 % está comprometido por contrato, con un acuerdo de nivel de servicio firmado con cada cliente. Traducido: como mucho unas ocho horas y media de indisponibilidad al año, y si no se cumple, responde OREX.
Lo decimos porque podemos sostenerlo: infraestructura redundada, vigilancia continua y copias verificadas a diario. Una cifra de disponibilidad sin un SLA detrás es publicidad; con SLA es una obligación.
Y con las certificaciones detrás
ENS, ISO 9001 y RGPD. En un expediente de contratación pública esto no suma puntos: decide si podemos presentarnos.
¿Te movemos el Koha que ya tienes?
Se puede migrar una instalación existente sin cortar el servicio: montamos la copia, la validamos contigo y cambiamos el DNS cuando digas. Lo hemos hecho decenas de veces.
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