Koha Cloud · Trabajo técnico

La IA no se inventa su catálogo

De un ISBN sale un registro MARC21 completo. Pero los datos vienen de fuentes bibliográficas de referencia, no de un modelo: la IA solo propone autoridades y clasificación, y todo lo revisa un catalogador antes de publicarse.

8
fuentes bibliográficas, según país e idioma
MARC21
estructurado y validado, no texto suelto
100 %
de los registros, con revisión humana antes de publicar
Auditado
cada registro guarda de dónde salió cada campo
Lo que cuesta hoy

Casi todo lo que teclea ya está escrito en otro sitio

Catalogar un título desde cero se lleva entre quince minutos y media hora. Al ritmo de entrada de una biblioteca mediana, eso es una persona a jornada completa haciendo, en su mayor parte, un trabajo que ya está hecho en algún catálogo del mundo. Y el tiempo que se va ahí es el que no se dedica al fondo propio, que es el que nadie más va a catalogar.

La pregunta que hace todo catalogador

«¿De dónde ha sacado esto?»

De cada campo se sabe su procedencia, y queda registrada. Este es un registro construido a partir de un ISBN, con el origen de cada línea.

Registro MARC21 generado · entrada: un ISBN estado: ok
245$a Título de la obra $c mención de responsabilidadfuente
100$a Apellido, Nombre $d fechas — validado contra VIAF y BNEautoridad
264$a Lugar $b Editorial $c Añofuente
300$a páginas $c cm — datos físicos, nunca del modelofuente
490$a Serie $v númerofuente
650$a Materia — propuesta LCSHpropuesto
082$a Clasificación Dewey — propuestapropuesto
LDR/008longitudes, país, lengua, audiencia — corregidos y validados automáticamentevalidador
Copiado de una fuente bibliográfica Propuesto por IA, para revisar Validado o corregido por reglas
Por qué está hecho así

Lo probamos con la IA haciéndolo todo. Salió mal.

La primera versión mandaba el ISBN entero a un modelo y le pedía el registro. El resultado tenía un problema serio: alucinaba en la metadata física — páginas, medidas, año. Datos que parecen correctos, que nadie comprueba, y que se quedan en el catálogo para siempre.

Así que se le quitó ese trabajo

Ahora la estructura del registro —título, autor, editorial, extensión, serie— se copia de fuentes bibliográficas. No se genera. Si la fuente no lo tiene, el campo se queda vacío en lugar de rellenarse con algo verosímil.

A la IA se le deja lo que sí sabe hacer y es difícil de automatizar de otro modo: proponer encabezamientos de materia y clasificación, y ayudar a casar el autor con su autoridad en VIAF o en la BNE. Y lo que propone sale marcado como propuesta.

De dónde se copia

Las fuentes que usaría usted, consultadas en orden

Según el país, la lengua y el tipo de documento se consulta a unas o a otras. Para un libro español la base es DILVE; para un artículo, Crossref.

DILVE
Libro español, datos del editor
BNE
Biblioteca Nacional, por SRU
Library of Congress
Fondo internacional
DNB
Biblioteca Nacional alemana
CCUC
Catálogo colectivo universitario
Crossref
Artículos y DOI
OpenAlex
Producción científica
OpenLibrary
Respaldo abierto
Nada entra sin pasar por aquí

Cada registro sale con un estado, y usted decide

Después de construirlo, un validador revisa el registro contra las reglas de MARC21 y RDA: longitudes de cabecera, códigos del 008, indicadores, puntuación, orden de subcampos, checksum del ISBN. De ahí sale el estado.

Correcto

Pasa las validaciones. Listo para que el catalogador lo apruebe.

Corregido

Tenía errores formales y se han arreglado automáticamente. Queda anotado cuáles.

Revisar

Faltan datos o hay algo dudoso. Va a la cola del catalogador señalando qué mirar.

Bloqueado

No se ha podido construir un registro fiable. No se publica: se dice y ya está.

Todo queda en un registro de auditoría que no se borra: qué fuente aportó cada campo, qué propuso la IA, qué corrigió el validador y cuánto costó procesarlo. Si dentro de dos años alguien pregunta de dónde salió una materia, la respuesta está.

Qué se lleva

Lo que cambia en el día a día del servicio técnico

01

De ISBN o DOI a registro

Se le da una lista y devuelve registros MARC21 estructurados, listos para entrar en Koha.

02

Autoridades enlazadas

El autor se contrasta con VIAF y la BNE, en lugar de escribirse de tres formas distintas en tres registros.

03

El catalogador aprueba

Su trabajo pasa de teclear a decidir. Que es para lo que hace falta un catalogador.

04

Coste conocido

Cada registro registra lo que ha costado procesarlo. Se sabe antes de lanzar un lote, no en la factura.

Hasta dónde llega

Donde no hay fuente, no hay milagro

Esto funciona muy bien con lo que está publicado y tiene ISBN o DOI: novedades, fondo moderno, revistas. Es justo donde se va el tiempo del servicio técnico y donde el trabajo es más repetitivo.

Funciona peor —o no funciona— con lo que no está en ninguna fuente: fondo antiguo, edición local, literatura gris, material de archivo, obra sin ISBN. Ahí el registro sale pobre o no sale, y lo cataloga una persona. No le vamos a decir lo contrario para cerrar una venta: precisamente la idea es liberarle tiempo para ese fondo, que es el único que nadie más puede describir por usted.

Pruébelo con cien títulos de su propia entrada

Le devolvemos los registros, con su estado y la procedencia de cada campo, para que los revise su equipo. Si no le convence lo que ve, ahí acaba.